Aprieta la espada con garras de acerado filo; cerca del sol por vastedades solitarias, ella está en guerra con el mundo celeste. La tierra yerma por debajo gime; el àguila mira las estrellas que arden en su pecho y deja oir su voz como un rayo que hiere el Sahara y cae desde entonces, como una lluvia de ardientes y azules destellos sobre las calcinada arenas .

miércoles, 24 de febrero de 2010

ÀMAME

Amame aunque las letras con que te amo sean tormentas,
àmame aunque mis palabras sean de escarcha,
àmame desde tus templos de ruda piedra,
àmame aunque mis viernes sean tu celda.

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