Aprieta la espada con garras de acerado filo; cerca del sol por vastedades solitarias, ella está en guerra con el mundo celeste. La tierra yerma por debajo gime; el àguila mira las estrellas que arden en su pecho y deja oir su voz como un rayo que hiere el Sahara y cae desde entonces, como una lluvia de ardientes y azules destellos sobre las calcinada arenas .

miércoles, 3 de febrero de 2010

POEMA

Nunca llores por un amor muerto,
Ya que rara vez el amor es verdadero.
Él cambia sus ropas del rojo al azul,
Y del más brillante azul al rojo,
El amor ha nacido a una muerte temprana,
Y su realidad es apenas un despojo.

Entonces no ancles tu sonrisa
en su pálido rostro descarnado,
para exhalar el más profundo de los suspiros.
Las palabras justas en labios sinceros
pasarán, y sin dudas morirán;
y tu estarás solo, mi querido,
cuando se desaten los vientos invernales.

Nunca lamentes aquello que no puede ser,
pues este Dios no regala dones.
Si este pobre sueño de amor fuese nuestro,
entonces, querido, estaríamos en el cielo,
pero aquí sólo hay campos muertos,
donde el verdadero amor jamás es cierto

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