Aprieta la espada con garras de acerado filo;
cerca del sol por vastedades solitarias,
ella está en guerra con el mundo celeste.
La tierra yerma por debajo gime;
el àguila mira las estrellas que arden en su pecho
y deja oir su voz como un rayo que hiere el Sahara y
cae desde entonces, como una lluvia de ardientes y azules destellos sobre las calcinada arenas .
“Cuando la mariposa muere se transforma en águila; entonces se dedica a luchar con garras y espada contra todo mortal que quiera arrancar nuevamente su hermoso corazón de hada.
Se dice que para honrar su valentía y amor, se le permite cobijar bajo sus mágicas alas a todo ser que tenga un corazón puro como el suyo”.
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