Aprieta la espada con garras de acerado filo; cerca del sol por vastedades solitarias, ella está en guerra con el mundo celeste. La tierra yerma por debajo gime; el àguila mira las estrellas que arden en su pecho y deja oir su voz como un rayo que hiere el Sahara y cae desde entonces, como una lluvia de ardientes y azules destellos sobre las calcinada arenas .

lunes, 1 de marzo de 2010

BRUMA

Todo esto sin duda llamará la atención,
como a la abeja un capullo de rosas;
dado que la tristeza me ha sellado el corazón,
divino es extender las alas y volar en tus sueños.

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