En vuestro sueño despierto, cuando estáis absortos, escuchando a vuestro más profundo yo, vuestros
pensamientos, como copos de nieve, caen, vibran y engalanan todos los sonidos de vuestros espacios con
blanco silencio.
Y, ¿qué son los sueños despiertos, si no nubes que brotan como capullos, y florecen en el árbol del cielo
de vuestro corazón? Y, ¿qué son vuestros pensamientos, si no pétalos que los vientos de vuestro corazón
esparcen en las colinas y en los campos?
Y aunque anheléis la paz, hasta que lo informe en vosotros cobre forma, así la nube se acumulará y
vagará por los cielos, hasta que los Dedos Benditos moldeen los grises anhelos en pequeños cristales que
serán soles, y lunas, y estrellas. Luego, Sarkis, aquel que era a medias escéptico, habló, y dijo:
Pero vendrá la primavera, y todas las nieves de vuestros pensamientos se derretirán, y ya no serán nada.
lunes, 22 de febrero de 2010
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