He venido para destruir las sombras
que acechan tu espacio,
el ojo de mi padre vigila desde
las regiones superiores
y mi espada de fuego libera tus caminos.
Entro en tus dominios por las montañas
del norte,
para recorrer las sendas
de los guerreros antiguos.
Soy la mujer cuya alma mora
entre la tierra y el cielo,
la que oculta su faz tras el velo,
la que solo pueden nombrar
los elegidos.
Soy quien aniquila a sus enemigos
con furia de fuego,
pero, soy también,
la que sana y protege a los que amo.
He venido para someter al guerrero
del escudo rojo,
cuya potencia ha rasgado mi coraza,
pero ha sido restaurada
en los dominios de mi padre;
y heme aquí que voy por los caminos
con mi armadura radiante.
Soy la que habita en los límites
del ojo cósmico,
la mujer cuyos dedos trazan los signos
que se ocultan en la palabra,
y que solo los guardianes celestes
pueden leer.
¡Soy la que rompe el sello de tus arcanos….!
lunes, 1 de marzo de 2010
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