Todo ha cambiado.
Hace cinco años las corrientes fluían,
las rosas florecían en nuestros jardines,
fuimos persistentes, uno al lado del otro,
nadie podía apartarnos de nuestro mundo de sueños,
al pasar de los días, al correr de las horas.
¡Ah, que dulce eras, solo pensabas en amarme y nada mas!
Ahora ya no oigo el sonido de tus pasos,
el gran océano está mudo,
las rosas se han secado hasta la raíz
¿Y por qué ya no recuerdas los días de Mayo,
es que el tiempo te ha cambiado?
Lento, lento como la nieve del invierno
las lágrimas han huido de mis ojos;
y mi rostro ya no luce feliz como en aquellos años,
está sombrío y sin color.
Una palidez de cera habita ahora en mi semblante.
¡Ah, que dulce eras entonces, sólo pensabas en mi amor y nada mas!
Porque, si ahora ves mi rostro pálido,
fue tu juramento el primero que dejó su sombra.
¿Es que tu amor era falso y frágil?
Porqué no puedes cambiar y ser como antes.
¿Es que tengo que cambiar yo siempre?
lunes, 1 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
















No hay comentarios:
Publicar un comentario