Aprieta la espada con garras de acerado filo; cerca del sol por vastedades solitarias, ella está en guerra con el mundo celeste. La tierra yerma por debajo gime; el àguila mira las estrellas que arden en su pecho y deja oir su voz como un rayo que hiere el Sahara y cae desde entonces, como una lluvia de ardientes y azules destellos sobre las calcinada arenas .

lunes, 5 de abril de 2010

EL ODIO A...

El odio es un sentimiento que moviliza a las personas. ¿Por qué negarlo? Esto no quiere decir que sea algo positivo; de hecho, sentirse bien y sentir odio son dos situaciones contradictorias. Sin embargo, el odio despierta la acción de la gente y la necesidad de canalizarlo a través de la acción.
Todos, en algún momento de nuestra vida, hemos sentido antipatía o aversión hacia algo o alguien cuyo mal se desea, tal es la definición que realiza la Real Academia Española sobre el odio. Lo importante es que ese sentimiento sea pasajero y no se transforme en un rencor que nos contamine el alma. Cuando el odio se vuelve patológico, la persona se transforma en un ser oscuro, resentido y lleno de dolor.
Ya que nadie está exento de sentir odio, lo importante es cómo se resuelve (o cómo se canaliza, para retomar lo que decíamos algunas líneas más arriba).

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